BREVE REFLEXIÓN

Mucho, mucho más. Quizá no sea necesario seguir leyendo este post. Recuerdo con memoria fotográfica aquel día que llegué a casa (yo tendría unos 10 años) y tras unos minutos sentado en el sofá mi madre me llamó para que pusiera la mesa, era la hora de cenar. “Ay mamá, me duelen las piernas” le dije, a lo que ella me contestó “¡¡Pues cuándo estabas en la calle no te dolían!!”. Muy gráfico ¿Verdad? Aquel dolor no era más que el cansancio que afloraba al quedarme frío, ese día me había “fajado” en la calle, como muchos otros.

 

Esa era la realidad del día a día de los niños y niñas que ahora somos padres y madres de “alevines y benjamines” y nos toca preocuparnos por su educación, su salud… en definitiva por su futuro.

No hace muchos años los niños y niñas pasaban muchas horas en la calle: diferentes juegos de balón, pillar, escondite… andando, corriendo en bicicleta… ahora la mayoría de los niñ@s no pueden hacerlo y  cambian parte de ese ocio activo por ocio pasivo.

 

Si cualquiera de nosotros pasaba 2 horas jugando con sus iguales a lo que había que sumar las clases de educación física y los recreos, creo que podíamos llegar a la conclusión de que practicábamos “deporte” unas 2.5-3 horas al día, lo que suponía más de 15 horas a la semana. Los que vivíamos en un pueblo teníamos “ventaja”. Y ahora, los niños, no llegan, en ocasiones, ni a la mitad de esas horas semanales.

Por tanto, a nuestr@s hij@s les faltan horas de ejercicio.

 

 Termino como empecé, ¿Cuánto ejercicio deben practicar nuestros hij@s? Mucho, mucho más. No olvidemos que el ser humano está "diseñado" para moverse y en nuestro actual modelo de vida "abusamos" de las "máquinas".

 

¿Y qué tipo de ejercicio? Eso si os parece lo dejamos para otro día.

                                                                                                                                                                                                                                                                

 

 

M.M.