El sedentarismo de los niños puede hacer disminuir la esperanza de vida.

  • Tan sólo un 25 por ciento de los chicos y un 8 por ciento de las chicas de primaria hacen la actividad física recomendable.

 

  • No practicar ningún deporte aumenta el riesgo de padecer sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión arterial, colesterol o asma.
  • El 40% de los niños reconoce no practicar ejercicio por el uso de videojuegos, televisión o redes sociales

La esperanza de vida va a disminuir en las próximas generaciones si los niños siguen siendo tan sedentarios, según un informe del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, que establece la necesidad de introducir la práctica de ejercicio desde la infancia, no sólo porque mejora el rendimiento escolar, sino también porque favorece la salud.

Realizar actividades físicas incide positivamente en la salud mental porque puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades mentales a largo plazo o la gravedad de algunas alteraciones psicológicas, mientras que su ausencia aumenta el riesgo de padecer sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión arterial, colesterol o asma.

En la actualidad tan sólo un 25 por ciento de los chicos y un 8 por ciento de las chicas de primaria hacen la actividad física recomendable, es decir, un mínimo de 30 minutos al día de ejercicio moderado como pasear, montar en bici, bailar o nadar, y otros 30 de ejercicio más enérgico como correr o practicar un deporte a nivel avanzado.

El informe añade que la juventud está cada vez más polarizada en jóvenes inactivos, que no hacen ningún tipo de deporte, y en jóvenes activos, con un exceso de actividad física, y que en ambos casos hay peligro para su salud. Por otro lado, en los últimos años se ha observado un aumento del número de menores atendidos por una lesión deportiva o que han sido hospitalizados por lesiones graves.

RESPONSABILIDAD DE PADRES Y ENTRENADORES

Realizar ejercicio físico produce cambios profundos en el cerebro, en su estructura y volumen, y aumenta la concentración de neurotransmisores, como la serotonina, la dopamina, la adrenalina y la noradrenalina, algunos de los cuales modulan procesos cognitivos como la consolidación de la memoria, de modo que estimula las conexiones neuronales que son fundamentales en procesos relacionados con el aprendizaje y la memoria, por lo que es imprescindible establecer hábitos de actividad física en edades tempranas para asegurar una buena salud cognitiva en etapas posteriores de la vida.

Otras aportaciones de la práctica de actividades físicas son:

-La aceptación de una serie de reglas

-La valoración del trabajo en equipo

-La integración en un grupo y

-La necesidad de asumir una serie de responsabilidades, cuya adquisición resulta vital en la edad adulta.

Además los autores del informe han señalado que es necesario que padres, entrenadores y profesores entiendan el deporte como UNA ACCIÓN EDUCATIVA Y COMO UNA OPORTUNIDAD PARA FORMAR PERSONAS MÁS QUE UNA COMPETICIÓN.

(Informe del Hospital Sant Joan de Déu. P.Ruiz)