SEGÚN ESTUDIOS RECIENTES, LA IMPLICACIÓN DE LA FAMILIA EN ACTIVIDADES EDUCATIVAS ES UN FACTOR FUNDAMENTAL EN EL ÉXITO ESCOLAR

El Consejo Escolar del Estado ha presentado el estudio "La participación de las familias en la educación escolar", que analiza la influencia de la participación de los padres en las escuelas y la repercusión que tiene en el rendimiento académico de sus hijos. La principal conclusión que puede extraerse es que la implicación de los padres en la educación provoca mejoras de su rendimiento académico equivalentes hasta al nivel de dos cursos superiores en asignaturas como matemáticas.
 
Los datos que muestran el informe se basan en los resultados del alumnado de Alemania, Bélgica, Italia y Portugal en una encuesta específica para familias incluida en el informe PISA 2012. En el próximo estudio PISA se realizará esta encuesta en España y se espera que los resultados no difieran en exceso de los presentados.
 
Las actividades familiares que repercuten positivamente en las notas de los alumnos son el seguimiento de las tareas,el apoyo a la lectura y otras actividades de seguimiento "no formal" de su educación. Concretamente, los estudiantes cuyos padres conversan con ellos de forma habitual obtuvieron una calificación media en la asignatura de Matemáticas de 532,7 (PISA 2012), mientras que aquellos que no lo hacen de forma habitual obtuvieron una calificación media de 474,3.
 
Otro aspecto importante que incide en la mejora del rendimiento académico es el "sentimiento de pertenencia" de los padres respecto al centro educativo. La identificación con los valores, misión y el proyecto educativo de centro provocan que los padres "se sientan cómodos con la educación que están recibiendo, independientemente de la titularidad del centro", han destacado Francisco López Rupérez, presidente del Consejo Escolar del Estado. La implicación en las AMPA y los Consejos Escolares también repercute en los resultados, pero en menor medida que las actividades citadas.
 
El informe plantea también recomendaciones a los centros y a los padres para promover la participación de estos últimos en la educación de sus hijos y favorecer la comunicación con los colegios. Según los responsables del documento, las normas y medidas formales de participación establecidas por el Estado "no bastan por sí solas" para que los padres se impliquen en las escuelas.