La Asociación Española de Pediatría equipara el sedentarismo a la hipertensión, la hipercolesterolemia y el tabaquismo como principales factores de riesgo para la salud

 

Según la Organización Mundial de la Salud, la actividad física en los más pequeños mejora las funciones cardiovasculares, la maduración del sistema músculo-esquelético, las habilidades psicomotoras, mantiene el peso corporal saludable y ayuda a aumentar la autoestima. En la última Encuesta de Salud, entre los 15 y los 24 años, un 45% de los encuestados confiesa no realizar nada de actividad o una actividad muy ligera. "La actividad física es un concepto amplio. No solamente es un acto vinculado a un gasto energético. Se trata de una experiencia que no vives si no te mueves", afirma Carmen Peiró, profesora del departamento de didáctica de la expresión musical, plástica y corporal de la Universidad de Valencia.

 

 

"Día tras día, se niega a los niños el derecho de ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tienen atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños". Eduardo Galeano, 2005. La escuela del mundo al revés.

Se trata de una tendencia poco saludable que crece. En la última Encuesta de Salud, la cifra de niños entre 5 y 14 años que no realizan actividad física es del 12% (8% en varones y 16% en mujeres). Y entre los 15 y los 24 años, un 45% de los encuestados confiesa no realizar nada de actividad o una actividad muy ligera. Organismos como la Asociación Española de Pediatría equiparan el sedentarismo a la hipertensión, la hipercolesterolemia y el tabaquismo como principales factores de riesgo para la salud.

Según la Organización Mundial de la Salud, la actividad física mejora las funciones cardiovasculares, la maduración del sistema músculo-esquelético o las habilidades psicomotoras, pero además, ayuda a aumentar la autoestima y favorecer la integración.

"En las aulas, cuando los niños son pequeños, sus padres tienden a apuntarlos o a realizar con ellos muchas actividades físicas como ir en bici, fútbol, natación. Los niños a estas edades tienen la necesidad de moverse, son muy inquietos, pero a medida que van creciendo esta tendencia se pierde", afirma Azahara Gavilá, maestra de educación infantil y psicopedagoga.

¿Cuáles son los motivos por los que los niños dejan de practicar actividad física?

¿Qué papel cumplen en todo esto la televisión, el móvil, la videoconsola?¿Los medios tecnológicos están sustituyendo a la actividad física? "Pueden convivir ambas conductas, la cuestión es educar a los jóvenes para que sepan de manera equilibrada buscar y gestionar su tiempo libre y puedan tener cabida los medios de pantalla y la actividad física", señala Carmen Peiró, profesora del departamento de didáctica de la expresión musical, plástica y corporal de la Universidad de Valencia, investigadora, autora de diferentes estudios como "Actividad física y sedentarismo en adolescentes de la Comunidad Valenciana", sobre la relación entre la actividad física en niños y adolescentes y los medios tecnológicos.

En este sentido, diferentes entidades, entre ellas la OMS, recomiendan no exceder las dos horas de uso de medios tecnológicos y de pantalla y que se haga diariamente una hora de ejercicio. Para saber si en España lo cumplimos, Carmen y su equipo realizaron el siguiente estudio: "Con una muestra representativa de 3000 participantes, encontramos que dedican una media de 54 minutos para realizar actividad física moderada y vigorosa. Se aproximan a las recomendaciones, pero no llegan a la hora requerida para obtener esos beneficios saludables". Actualmente, las niñas realizaban menos actividad física que los niños. "Cuando dejan la escuela primaria, las chicas dejan de hacer actividad física. Parece que no va con ellas tener una identidad activa. Son un grupo diana para las actividades de promoción de la actividad física", subrayá Peiró.

 

Las niñas son un grupo diana para las actividades de promoción de la actividad física, por ello, la investigadora propone lo siguiente: "Un trabajo conjunto de familia, comunidad, centro escolar y asignaturas para ofrecer a las chicas para que sigan considerando que la actividad física es algo que pueden incluir dentro de su estilo de vida".

Existen otros factores que impulsan la actividad física: El estilo de vida y los padres. Por ejemplo: Si un niño ve que sus progenitores suben a pie unas escaleras, no tomará por costumbre tomar unas mecánicas. "Ese tipo de conductas que forman parte de la vida cotidiana son muy importantes. El papel de la familia es fundamental. Los niños deben seguir modelos que favorezcan un estilo de vida activo", añade Peiró.

Otro pilar contra el sedentario es la escuela. "Hay muchas actividades físicas. El error que estamos cometiendo es no adaptarlas a los niños, teniendo en cuenta sus posibilidades, intereses y necesidades", admite. No todos los niños están capacitados para hacer los mismos ejercicios y no a todos les gusta bailar. Hay condicionantes a los que se debe adaptar la actividad física. La asignatura de educación física - por favor no la llamemos "gimnasia"- es importante si se plantea desde un proyecto conjunto.

La educación física debería dar conocimientos a los niños para ser autónomos y el día de mañana, cuando hayan dejado el colegio, tener las herramientas suficientes para seguir haciendo ejercicio.

 

Actividad física es sinónimo de salud, no sólo es deporte. Abarca todo tipo de actividades que impliquen movimiento como correr, pasear, nadar, bailar... Para promoverla, debemos intentar que los niños sean capaces de combinarla con medios tecnológicos (consola, móviles, televisión). Hay que prestar especial atención a las chicas adolescentes para que incorporen el ejercicio a su vida. En los colegios, intentar adaptar la actividad física a los niños y los padres promover conductas activas en su vida cotidiana... Y es que al final, la actividad física, tal y como afirma la profesora Peiró: "No solamente es un acto vinculado a un gasto energético. Es una experiencia que no vives si no te mueves".